Ayer estuve en el concierto que Alejandro Sanz dio el la Plaza de las Ventas de Madrid, la plaza estaba a reventar, no cabía nadie más, y en general estuvo muy bien, aunque va a ser que los que le escuchamos desde el principio, la mayoría de los presentes allí, ya estamos un poco mayores, porque no consiguió que nos levantáramos de nuestros asientos más que en 2 o 3 canciones. La más celebrada por todos fue “Corazón Partio”, en general las canciones que más llegaban eran las antiguas, aunque he de decir que cuando cantó “No es lo mismo” la plaza se puso en pie y canto toda la canción.

Pero no todo fue bueno, es más, el peor momento de la noche, se produjo cuando Alejandro se dispuso a cantar por bulerías y presento a Farruquito, la pitada fue monumental, se oían gritos de ¡asesino!, ¡fuera!, ¡a la cárcel!, etc. por parte de la inmensa mayoría del publico, incluso alguno, no muchos, dimos la espalda, en señal de desprecio a la actuación de este asesino. Todavía no comprendo como se le pudo ocurrir a Alejandro sacar en su concierto a ese sinvergüenza que tendría que estar en la cárcel.

En definitiva un gran concierto empañado por la actuación de un asesino que encima tiene la desfachatez de valerse de su situación para intentar promocionar su nuevo espectáculo.