Mi generación creció ya con la tele en casa y claro, eso marca, es entrar en casa y poner la tele, da igual lo que pongan, el caso es que haga ruido. El problema es que actualmente pones la tele y no hay nada ni medio pasable gran parte del día, y claro ya no da igual lo que pongan.

Las cadenas de televisión se han propuesto torturar a los televidentes con programas del corazón, concursos en los que se encierra a una serie de personas en vete a saber donde para generalmente rellenar horas de programación, ¿que les pasa a los programadores televisivos? ¿Es que se les ha secado el cerebro? Para ver una buena película o serie, que las hay, te tienes que leer todos los días la programación pq al parecer les divierte cambiarlo todo constantemente de horario, y cuando consiguen que ya no tenga audiencia, claro lo quitan.

Uno de los programas que más audiencia tienen hoy en día, no comprendo porque, es Crónicas Marcianas, al principio de su andadura estaba bien, nacía con la ambición de convertirse en líder de audiencia sin recurrir a la chabacanería, pero al final se quedo en agua de borrajas. Ahora se dedican casi exclusivamente a ridiculizar a determinadas personas, algunas de las cuales no necesitan ayuda para quedar en ridículo. El problema no esta en que el programa sea mejor o peor, yo por mi parte ya no lo veo, el problema que veo es que en muchas ocasiones la persona que ridiculizan no es suficientemente inteligente para darse cuenta de ello, y eso a mi parecer es moralmente censurable pues están haciendo dinero a costa de reírse de alguien que al final no saca nada en claro, si claro se hace famoso, pero famoso para reírse de el.

Ahora como culmen del mal gusto, Javier Cárdenas, colaborador de Crónicas Marcianas y descubridor de muchos de los blancos de burla del programa, ha escrito y dirigido una supuesta película en la que se dedica a reírse aún más si cabe de todos sus descubrimientos e incluso de algún otro que se presta solo a la burla del publico.

En fin espero que tarde o temprano la cordura vuelva a la cabeza de los encargados de la programación y quiten toda esa basura que inunda hoy en día nuestras pantallas.