Es el calificativo que primero me ha venido a la mente cuando he visto los precios de uno de los restaurantes de moda de Madrid. 75€ el precio más bajo y no quiero saber cuanto puede ser el más alto.

Se trata de Diverxo, el restaurante del cocinero madrileño David Muñoz. No voy a poner un enlace aquí pues sería hacerle publicidad, aunque no es nada complicado encontrarlo en google.

Al conocer el restaurante en cuestión se me había ocurrido escribir algo en tono de humor, pero al leer más sobre el restaurante y sobre el personaje que lo dirige, me he ido cabreando cada vez más.

Me parece una obscenidad que tan sólo existan este tipo de sitios, pero me parece aún peor que haya gente que se plantee siquiera la posibilidad de comer ahí. Leyendo reseñas en distintos sitios de internet veo que hay a quien le parece que la relación calidad precio es excelente. Pues sinceramente, a no ser que sirvan unicornio asado con huevos de dragón, ya os digo yo que es del todo imposible. Pues no existe comida en el mundo que valga eso.

Pero no queda ahí la cosa, resulta que no contento con esto, el individuo en cuestión ha abierto otro restaurante con precios más asequibles llamado streetxo, en el que se supone que sirven comida callejera reinventada, sea lo que sea lo que eso signifique. Y claro que es más asequible, eso si el precio más barato que se puede encontrar es de 35€ el plato, que es cierto que es menos que los 150€ de media de diverxo, pero que se aleja y mucho de la palabra asequible.