Escribo esto desde La Habana (Cuba), con vista al Malecón, esperando de que de una vez por todas Wilma nos abandone.
Ayer visite La Habana vieja, zona eminentemente turística, donde La Habana parece otra completamente diferente, es La Habana de las postales y de las guías de viaje. Pero hay otra Habana vieja para mi más interesante y enriquecedora, parte de la ciudad fuera de la zona turística pero tan solo a unos cuantos metros. Allí la gente vive en edificios de más de 100 años que ellos mismos rehabilitan para poder vivir de una forma digna, y es que la dignidad, es algo muy importante para esta gente. Personas que a pesar de lo poco que tienen, siempre están dispuestas a compartir con los demás. Visité uno de los llamados solares, donde la gente vive en esas casas arregladas por ellos mismos y conocí a una gente maravillosa con la sonrisa en la cara a pesar de las necesidades que tienen, dispuestos a invitarte a un café y a hablar contigo de aquello que les preocupa.
Pero en fin este tipo de personas, es la que los turistas solemos perdernos porque a nadie le gusta pasear pos las calles de los barrios más deprimidos, económicamente, de la maravillosa ciudad de La Habana.