20110511-010537.jpgHace poco tiempo leí en algún sitio la siguiente pregunta: “¿El periodismo a muerto?” La pregunta venía a colación de las ultimas “tendencias” utilizadas por algunos medios de comunicación, ediciones digitales de periódicos generalmente, de basarse en los mensajes escritos por los usuarios de las redes sociales, principalmente Twitter, para redactar las noticias. Cierto es que últimamente parece que a los periodistas les viene mucho mejor tener una cuenta en Twitter que salir a la calle a buscar las noticias, o al menos a contrastarlas y en su caso ampliar información.
Lo malo de esto, según mi opinión, no es que un periodista se enteré de algo por Twitter e informe de ello. Lo malo es que en muchos casos no se citan las fuentes, se dice que es de Twitter y punto(cuando se dice), y por supuesto, no se contrasta nada.
En varias ocasiones dichos periódicos han tenido que retractarse cuando supuestas noticias, finalmente se comprueba que son falsas.

Mi opinión al respecto es que el periodismo no ha muerto, mas bien, se ha transformado. Quizá las ediciones impresas de los periódicos tengan cada vez menos interés, pues los lectores ahora demandamos más inmediatez. Atrás quedaron los tiempos en los que para informarnos de algo teníamos que esperar a la publicación de las noticias en los periódicos e ir al kiosco más cercano a comprarlo. O tener que esperar a los distintos telediarios para poder saber algo más de cualquier noticia. Desde hace ya tiempo tenemos internet (precisamente aquí estamos ahora) y gracias a internet podemos tener conocimiento de cualquier noticia a los pocos segundos de que se produzca y de mano, en muchos casos, de sus protagonistas.

Quizá este es el miedo de los medios de comunicación tradicionales, cualquiera con una conexión a internet puede hacer de periodista, o al menos informar en directo de lo que está sucediendo en cualquier parte del mundo. Tan fácil como publicarlo en su Twitter o en su muro de Facebook.

Recientes acontecimientos, como el terremoto de Japón o las revueltas de Egipto o Libia, nos han hecho ver que en muchas ocasiones los usuarios de Twitter o Facebook son más fiables que que los medios tradicionales, donde en este tipo de noticias parece primar más el sensacionalismo que la pura información.

Así que respondiendo yo mismo a la pregunta que plantea el título de esta entrada, y como ya he dicho antes, el periodismo no ha muerto, sino que se está transformando en algo mucho más dinámico, ágil y sobre todo más participativo.