Esta semana me han trasladado a un edificio nuevo aproximadamente en el quinto pino, que maldita la gracia que me hace tardar más del doble de tiempo en llegar que donde estaba antes, pero esa es otra historia. En este nuevo edificio he entrado en contacto por primera vez con la domótica, los baños son totalmente automáticos, bueno totalmente no, hay ciertas cosas que tiene que hacer uno mismo, dejo a la imaginación del lector que cosas.

Según abres la puerta del baño se enciende la luz, no importa que sea de día y entre suficiente luz por la ventana, es automático, no inteligente, te acercas a los urinarios y se enciende una luz roja en la pared, a mi, si soy sincero, no me da buen rollo, parece como si estuviera vigilándote a ver si meas o que, y claro eso le quita las ganas a cualquiera, eso si supongo que como para ver si te animas de una vez de repente vacía un poco la cisterna; de todos es sabido de lo bien que funciona esto para volver a recuperar las ganas; y una vez que te alejas del urinario vacía de nuevo la cisterna, esta vez para dejarlo limpio para es siguiente usuario.

También es curiosa la forma de funcionar de los retretes, según te acercas a la puerta de uno de ellos se enciende la luz, parece como si te dijeran, bienvenido, pase por favor, y claro es que uno que no le gusta despreciar las invitaciones se siente un poco mal cuando se encienden todas las luces y no sabe que retrete elegir. Eso si, esta vez la cisterna la vacías tu, supongo que el peligro obvio de que se descargue cuando no debe y te moje las partes pudendas ha sido determinante en esta decisión.

Por fin terminas de usar el baño y claro toca lavarse las manos (aprovecho este inciso para recordar que el lavado de manos no debería ser opcional, que no sería la primera vez que ves a alguien saliendo del baño en plan, “para que me voy a lavar si ya me he duchado”, y luego te lo presentan y claro, que haces, le das la mano y corres a desinfectártela, te inventas una excusa, bueno en fin que me despisto) al acercar las manos al lavabo y el agua comienza a salir sin mediar palabra (si un día me dice algo no se como reaccionare) eso si hay un regulador de temperatura que no es automático, pero total tampoco funciona así que . . .

Como conclusión solo quiero decir que no estoy demasiado a gusto con que el baño piense por mi, que se empieza por encenderte la luz y como coja confianza no se que será lo siguiente.