Como cada dÃa
Como cada dÃa el despertador sonó a las 6 de la mañana y 20 minutos más tarde se levanto de la cama sin demasiadas ganas. Como cada dÃa tomo una ducha rápida y una taza de café sin más acompañamiento que la pequeña pantalla de televisión en la que solo parecÃan salir imágenes de catástrofes y polÃticos insultándose. Como cada dÃa salio de su casa y avanzo por las calles de su ciudad con la cabeza baja hacia la parada de metro. Como cada dÃa avanzaba por los frÃos pasillos del metro mirando al suelo sin fuerzas para levantar la mirada y pensando solo en la hora de hacer el camino inverso para volver a casa. Y como cada dÃa chocó levemente con una persona al caminar en dirección a la salida del metro, volvió la vista para ver quien le habÃa empujado y para su sorpresa se encontró con una chica de mirada dulce, pelo oscuro y rizado y grandes ojos marrones que le sonreÃa con una gran dulzura y sinceridad. Entonces todo cambio, empezó a sentir una dulce y cálida sensación en su pecho y la sonrisa se apodero de su cara, al llegar a su oficina sonreÃa a todo el mundo y sus compañeros extrañados le devolvÃan saludos y sonrisas sin saber que le habÃa pasado. Ese dÃa supo que todo podÃa cambiar y que tan solo tenia que querer que asà fuera, dejar de preocuparse y dedicarse a vivir cada dÃa sabiendo que era el primer dÃa del resto de su vida. Ese dÃa llego a casa y después de llamar a sus amigos, con quienes hacÃa muchos meses que no hablaba, se fue a dormir con la sonrisa que desde esa mañana parecÃa negarse a abandonarle y por fin, después de mucho tiempo descanso. A partir de entonces decidió poner siempre una sonrisa en su cara y cada vez que cruzaba la mirada con alguien le sonreÃa desde lo más profundo de su corazón.


